TAXIDERMIA

LA NATURALIZACION DE ANIMALES

Se puede considerar que es el arte y culto de dar vida a lo inerte, y su fin es animar lo inanimado, crear de la nada, y tan fácil como complejo el disfrutar con una presencia el recuerdo de un momento o sensación vivido.

Requiere de una gran cultura porque es una de las profesiones mas completas que existen, pues el profesional que acometa esta labor debe ser además de habilidoso e ingenioso, escultor, amante y gran conocedor de la naturaleza en todos sus aspectos, debe ser conocedor de la flora que rodean al hábitat de la especie a tratar, y por supuesto conocer la constitución interna de los animales (aves, insectos, reptiles, mamíferos, etc...) pues de andar cojo en cualquiera de estos campos, no podría llegar a la conclusión final que este trabajo pretende como es la simulación de vida después de la muerte.

Todas las cualidades anteriormente referidas que debe poseer un taxidermista las veremos reflejadas en la naturalización de distintas especies animales. De esta manera conseguiremos su mejor comprensión. Al ser un tema tan desconocido como de interés, creo que la mejor forma de dar a conocer su desarrollo es explicando su realización por especies. Por ello tomaremos como ejemplo un animal de cada grupo que dividiremos en :

Por cierto, desgraciadamente hay muchos profesionales (que únicamente movidos por interés económico o el descuido) presumen de ser artistas de un sueño, cuando la realidad es que se aprovechan de las ansias y emociones del cazador que, en la mayoría de las ocasiones se convierten en presa de unas ideas sin tener en cuenta la recreación del momento sufrido y vivido por el verdadero protagonista de un amargo final. No cuidar los detalles más pequeños, y el entorno de la especie distinguen al maestro del oportunista.

MAMÍFEROS

Hablaremos en su tratamiento de varios animales porque cada uno es un mundo y aunque tienen muchas cosas en común, también tienen muchas distintas.

En muchas ocasiones, el propio taxidermista se ve obligado a acudir a cacerías para conseguir un trabajo. Nosotros vamos a suponer que alguien esta interesado en disecar un animal que ha cazado por afición o cualquier otra causa.

EL DESUELLO

Lo primero es quitar la piel del animal. Para realizar esta función deberemos prestar atención a los cortes que hagamos intentando siempre que no se noten las costuras una vez finalizado el trabajo. Para ello deberemos saber la posición final que el dueño de la pieza quiera que ocupe (mirando a un lado, a otro, con aspecto de correr, con el animal tumbado, etc...) siempre hay lados por donde cortar y que a posteriori no se pueda descubrir por lo menos a primera vista los lugares donde hallamos hecho las incisiones que han de ser siempre las justas y necesarias.

EL CUERPO

Una vez finalizado el desolle nos encontramos con el cuerpo del animal, el cual, dependiendo de la especie que sea, podremos aprovecharla para deleitarnos con la gastronomía, no usarlo para nada y deshacernos de él o bien por otro lado utilizarlo para la creación de un cuerpo artificial con la misma anatomía que el original. Hoy en día, disponemos de varias formas de realizar un cuerpo base para nuestra naturalización (Hay que resaltar que fue a principios de siglo con la aparición de la dermoplastia cuando se comienzan a cambiar las esculturas hechas de madera a las que les cosían la piel después de modelarlas con escayola, por otras estructuras mas ligeras y flexibles compuestas por alambres, varillas y mallas metálicas). Dependiendo del tamaño del animal en cuestión, se utilizaran materiales distintos. Al necesitar el nuestro de una cierta consistencia usaremos materiales de "última generación" en este campo como la fibra de vidrio y el poliéster expansivo (para crear el cuerpo base) y la arcilla y las siliconas para modelar. Aunque podemos utilizar la escayola como molde para confeccionarnos un cuerpo de poliespan, también tenemos la posibilidad de comprarlo hecho, pero con el inconveniente de que al ser medidas estándar lo que nos venden, nunca quedará igual que si tomamos el molde del original.

EL CURTIDO

Mientras creábamos o adquiríamos el nuevo cuerpo, hemos limpiado y eliminado de la piel toda materia orgánica que haya quedado. De no ser así, estos pequeños trozos de materia darían lugar a arrugas una vez secada la piel, o bien podría ocurrir que de no haberla tratado correctamente, se produciese la putrefacción de la misma con lo cual el animal olería y sería cuestión de tiempo su deterioro. En el curtido de la piel nos aseguramos también que quede totalmente limpia. Para conseguir todo esto se utilizan materiales como la cal, la sal, y además en muchas ocasiones jabones o champús para extremar la limpieza. Una vez curtida la piel y después de un correcto secado pasamos al siguiente punto.

EL ACABADO

Ahora tenemos 3 partes: La piel, el nuevo cuerpo y el cráneo que hemos apartado y limpiado para su utilización. Cuando alguien se enorgullece de haber cazado un gran animal y lo naturaliza, es sin duda para recrearse de su hazaña. Si por ejemplo hablamos de un ciervo, al igual que con todos los animales su piel se puede estirar y parecer mas grande de lo que realmente es (Como todos sabemos la piel esta compuesta en gran parte de agua) pero no sus cuernos que siempre tendrán el mismo tamaño, (de aquí la importancia de quitar la piel muy bien) por tanto deberán estar en consonancia una parte con la otra. El tamaño real del ciervo lo Darhan por tanto los cuernos, pues si son grandes mas poderoso sería el animal y Serra esta la única forma posible de conocer el autentico tamaño del cérvido. Se puede colocar el cráneo totalmente o por el contrario solo el frontal como base de la cual parten los cuernos.

Si hablásemos por ejemplo de un felino, al no disponer de cuernos y tener el mismo problema con el estiramiento de la piel, es el cráneo el que determina su tamaño por tanto si además del animal naturalizado queremos conservar la prueba de que es nuestro y que sus dimensiones son auténticas deberemos dejar fuera el cráneo y mantenerlo fuera con su correspondiente tratamiento. De huesos y cráneos ya hablaremos en otro apartado. El C.I.C. (Consejo Internacional de Caza) se rige por los cráneos o cuernos (como prueba) de animales como lobos, osos, felinos, cocodrilos, cérvidos, etc... para validar su autenticidad y tamaños delos mismos.

En este momento, vestimos al molde con la piel que previamente hemos tratado debiendo de acentuar (modelando con arcillas) los músculos del animal y siempre teniendo en cuenta su posición final, (de aquí el gran conocimiento que ha de tener el profesional de escultura y de la fauna pues las variadas especies tienen músculos y formas distintas) y sobre todo, tendrá que modelar (como si de una obra de arte se tratase) los rasgos faciales como pómulos, cejas, etc... dependiendo de la imagen que se quiera dar (tranquila, agresiva, inquieta, etc...) y de la posición que represente (bebiendo, bostezando, comiendo, observando etc...). Luego hay partes de la boca como por ejemplo los dientes, colmillos y muelas que se pueden poner originales o una reproducción exacta en tamaño pues normalmente, los animales maduros suelen tenerlos en malas condiciones. Las lenguas se pueden poner postizas al igual que los ojos que se pueden adquirir pintados o sin pintar, aunque no hay nada mejor que comprar un ojo pintado y secado al horno (los producidos en Alemania son de una magnífica calidad) para dar una verdadera y concreta expresión y sensación de vida.

Por ultimo nos queda crear el hábitat y entorno. Deberemos siempre cuidar el entorno del animal tratado con sus tipos de rocas, el tipo de vegetación, etc... y por supuesto la época del año que se quiera representar. Esta parte es complicada en cuanto a que se requieren muchos conocimientos por parte del autor de la obra, así como el color de la propia vegetación y el aspecto de seco o húmedo es esencial para culminar una obra de arte. Si un felino se representa comiendo un cérvido, tendremos que simular la presa despedazada con sus tripas o huesos que correspondan al lugar a devorar o cuanto menos las marcas dejadas por el agresor al dar caza a su presa. Son tantos los ejemplos de representaciones y tantas las posibilidades que lo mejor es dejarlas al ilustramiento y conocimiento del creador.

AVES

Con las aves no sólo hay que tener mucho cuidado al trabajar con ellas. También antes de empezar con estas hay que tratarlas con sumo atención pues al tener plumas y no ser de constitución tan fuerte como los mamíferos, corremos el peligro de causarles daños irreparables. Es importante que cuando las transportamos, no las llevemos colgadas del cuello (mejor hacia abajo en un cucurucho de papel) y más aún que nuestro acompañante canino no haya podido jugar con ellas ni recrearse con ellas al cogerlas y traérnoslas.

Lo mejor para realizar una buena disecación es que el ejemplar sea adulto pues así será más fácil trabajar con el porque estará más hecho de cuerpo y plumaje.

EL DESUELLO

Si al hablar de los mamíferos había que tener cuidado al quitar la piel, aquí tendremos que prestar una atención mucho mayor porque la piel del ave al ser más fina, es muchísimo más fácil que tiremos un poquito y sin darnos cuenta hayamos alargado la piel más de lo que nos podemos imaginar y al no retornar esta a su tamaño original, seguramente tengamos serios problemas ante la descompensación que hayamos podido crear.

Para comenzar con el desolle, hacemos una incisión por delante desde el ano hasta el empiece del cuello. Seguidamente separamos la piel para acceder a las articulaciones que unen los muslos con el cuerpo. Prestando especial cuidado a los cortes para desprender las alas, sacamos el cuerpo de la piel y esta se queda únicamente con el cráneo, los huesos de las alas, las patas con sus huesos y el cuello. El cráneo saldrá tirando de el cuello, pero hay especies como los patos que tienen la cabeza bastante más grande que el cuello y la única opción de extraer el cráneo es hacer un corte en la piel, detrás de la cabeza y sacarlo por arriba. También es muy importante cuidar los cortes sobre todo cerca de la cola para evitar que los cañamones de las plumas queden sin sujeción. Llegado este momento, corto el cuello y lo dejo preparado para dejarlo en su lugar.

EL CUERPO

Procedemos a limpiar el cráneo y rellenarlo de arcilla para después dejarlo en su ubicación original. Para crear el cuerpo de nuestro ave, cogeremos viruta de madera y la moldearemos al estilo y semejanza del tamaño del cuerpo original. Esto se conseguirá uniendo viruta y atándola con hilo; realizando este procedimiento varias veces mientras damos forma conseguiremos que el cuerpo artificial sea de la misma forma y volumen del autentico. En este momento podemos deshacernos del original y pasamos a vestir el artificial con la piel que hemos curtido (aunque el tratamiento de esta se vea después). Después alambramos las alas y las patas y lo mismo hacemos en la cola y en la cabeza. Esta última claro está, atravesará el cuello postizo que hemos creado y continuará hasta salir por la parte superior de la cabeza. De esta manera nos servirá para ponerle la cabeza en la posición que deseemos sin tocarla y cuando hayamos acabado , cortaremos el alambre y disimularemos el pequeño orificio que hayamos creado. En este momento, podemos decir es que hemos fabricado un esqueleto de alambre que dacha la consistencia y firmeza que necesitemos. A partir de aquí comenzamos a coser el ave, y una vez que hayamos acabado, por los orificios que nos dejan las cuencas de los ojos y la boca, modelamos y acentuamos rasgos faciales con arcilla para finalmente cuidar su aspecto con unos ojos de cristal de la máxima calidad (es esencial) y del mismo color y tamaño que los originales.

EL CURTIDO

Volvemos a limpiar toda la materia orgánica que haya podido quedar en la piel. Al ser la piel (como hemos mencionado antes) tan fina, mucho más meticulosos hemos de ser con dicha limpieza y su tratamiento. Sobre todo y muy importantísimo es eliminar absolutamente toda la grasa que esta pueda tener. La piel la trataremos de una manera similar a la de los mamíferos.

EL ACABADO

Sin duda alguna, aquí comienza la segunda parte del trabajo. Es la parte más laboriosa, lenta y de la que requiere gran paciencia porque no se nos hará muy difícil imaginar el trato que ha sufrido la piel y sobre todo las plumas desde que pertenecían a un ser vivo hasta este instante. El impacto del tiro, el transporte, el desolle, su lavado, curtido etc... hacen que aquí empiece la labor del verdadero artista pues sin duda casi siempre se ve obligado a recolocar una tras otra todas las plumas que posea el animal, y no se trata de amontonarlas sino de situarlas en su ubicación original para que conserve la línea intacta que el ave conservaba en vida.

Tan importante como lo anterior es rodear al ave de su entorno una vez que hemos acabado con ella. Muchas veces nos encontramos codornices o faisanes disecados sobrepuestos en corchos o tablas como si fuese su ambiente natural. No conozco a nadie que las haya visto en tales lugares ni creo que otras especies como las rapaces conozcan la existencia del corcho. Por tanto se rompe toda la estética del animal cuando lo vemos en tales atriles. Aquí volvemos a recordar que los conocimientos de naturaleza, flora y fauna del taxidermista deben ser excepcionales pues en las aves, se ha de saber (sobre todo de las migratorias) el terreno que estas tienden a ocupar, así como la vegetación existente en su entorno y sus costumbres sociales influenciadas por cada época del año. Para crear el hábitat natural del ejemplar en cuestión, nada mejor que molestarse en hacer una vitrina donde podamos adecuar el ambiente idóneo a la espacie y así también conservarla en óptimas condiciones durante mucho mas tiempo habiéndola aislado de ambientes nocivos que pudieran dañarla pues el polvo y la suciedad son fatales para mantener el buen estado y conservación de las plumas.

Por tanto es solo cuestión de imaginación y conocimientos del autor el situar una perdiz mirando un hormiguero eligiendo su presa (habría que simular hasta las hormigas) o situarla en un trozo de monte o en cualquier otro lugar que siempre siendo real, el ave suela estar.

REPTILES

Antes de comenzar con el animal, debemos sacarle una foto con transparencias de color (son las más fieles al colorido) porque después de trabajar con él, es posible que el color haya desaparecido y nos conviene tener un recuerdo de este y de sus ojos.

Muchas veces debemos preparar un animal venenoso y para ello lo primero que debemos hacer es eliminar el veneno. Es importante vaciar las bolsas del maxilar superior por encima y detrás de los ojos (cuando proceda como en los ofidios) otras especies tienen el veneno en los depósitos glandulares . En cualquier caso, después de extraerlos es necesario aplicar un chorro de agua para eliminar los restos del veneno que hayan podido quedar.

EL DESOLLE

Para este primer paso cogemos al animal y lo situamos en una mesa boca arriba. Hacemos una incisión por el abdomen y separo la piel hacia ambos lados del corte. después meto los dedos y desenfundo el cuerpo dejando las patas con los huesos. La separación de la cabeza la realizo por la articulación occipitoatloidea. Quitamos la carne de la cola, de dentro de la piel (lo que haya quedado) y de la cabeza. Al quitar el cuerpo se le va el color, de ahí la importancia de la foto. En las patas es necesario al desenfundarlas y limpiar los huesos de carne, aplicar bórax en huesos y piel (por el interior) para mantener humedad.

LA CABEZA

Debemos quitar toda la carne por la parte de atrás. Vaciamos la cavidad craneana por el orificio occipital limpiándole siempre de toda materia orgánica (es esencial para que no produzca olor ni se descomponga después de haberlo acabado) y extraigo los ojos y la lengua con mucho cuidado sin dañar los dientes. En los ofidios es importante la aplicación de bórax sobre la piel por el lado de la carne para mantener la humedad y que sea después más fácil separar la membrana que une la piel.

Una vez que hayamos desollado el cuerpo curtimos la piel y si fuese necesario (porque tuviese escamas) descamamos la piel.

EL MONTAJE

Dependiendo del profesional, el cuerpo se confecciona de serrín (como en las aves) o con arcilla. Si pensamos en una serpiente, cogeremos un alambre y aplicándole pegamento enrollaremos hilo para que sea consistente. En un lagarto, meto dos alambres por la base de las patas delanteras hasta que salgan por el húmero, y de la misma forma actúo por las patas traseras hasta que los alambres les salgan por el fémur. También meto otro alambre por todo lo largo del cuerpo encajando la cabeza por un lado y hasta la cola por el otro. Una vez acabado esto, creamos un cuerpo de serrín (como el de las aves) y nos disponemos a coser. Otra manera de hacerlo (quizás más fácil pero no por ello pero) es una vez totalmente limpia la piel y la cabeza, meter arcilla en el interior hasta que le salga por las cavidades de los ojos, boca etc... y cuando lo tengamos bien cubierto lo cosemos. Eliminamos toda la arcilla que nos sobre y le ponemos postizos los ojos, lengua, etc... (siempre de la mejor calidad y a imagen y semejanza de los originales.

EL ACABADO

Para acabar, con aerógrafo y pintura plástica daremos el color que desapareció, dándole su aspecto original y como siempre dotándole de su entorno y de su flora correspondiente al hábitat que este ocupa, podremos mantenerlo en una urna tal y como apreciamos en las siguientes imágenes.

PECES

Mucho más importante que en los reptiles es empezar tomando una foto del pez, pues este muchas veces presenta más diversidad de colorido y sin una buena foto no sabremos bien acabarlo en base al original. Las fotos las haremos con transparencias de color y prestaremos atención especial a que se vean todas las aletas. Esto es conveniente hacerlo inmediatamente después de sacar el pez del agua.

DISECCIÓN DE LA PIEL

Lo primero y muy importante es utilizar una mesa y sobre ella una base de mármol o vidrio (al no ser una superficie poco porosa mantiene el agua y la humedad) para que no se pegue el pez y se despeguen las escamas. Hacemos un corte con un bisturí sobre el peor lado y lo efectuamos desde las agallas hasta la aleta caudal (sin llegar a ella) y después separamos la piel lo que podamos. Para separar la aleta caudal con la piel, cortamos en esta por el interior. Hacemos lo mismo en el resto de las aletas (dorsales y centrales) prestando mucha atención en no cortar estas pues se produciría una situación muy difícil de reparar. Por último limpiamos la piel.

DESCARNAR LA CABEZA

Comenzamos por detrás con unas tijeras y unas pinzas (para ir separando tejidos) para ir descarnando la cabeza. El cerebro se descompone muy rápido y es difícil de quitar porque es muy pequeño y está escondido. Tenemos que asegurarnos bien de que eliminamos todo el cerebro que se encuentra detrás de los ojos o siguiendo las vértebras al final de estas (junto a la que articula los cóndilos occipitales). El mejor lado para sacarlo es el orificio occipital. Los lados de la cara los descarnaremos por el interior de los ojos y la boca y cuando acabemos aplicamos bórax e introducimos unas bolitas de papel para no deformar la cara.

COSIDO DE PIEL

Para esta operación deberemos coser la región caudal acabando por las agallas y la forma invariable de acometer esto es siempre ir cosiendo de dentro afuera de la piel.

MONTAJE

Tenemos dos opciones que son llenar un guante de plástico de agua y así tendremos un cuerpo postizo moldeable o bien (la que creo más correcta) rellenar de una pasta compuesta por serrín mezclado con dextrina y escayola. Esta pasta debe estar muy bien prensada y es fácilmente moldeable. La cabeza se empasta con escayola y se le echan unas gotas de limón para que esta otra pasta tarde más en fraguar y nos dará tiempo a moldear. En la cuencas de los ojos ponemos arcilla para luego colocar los ojos.

EL ACABADO

El pez lo lavamos para eliminar todos los restos de bórax y después, las aletas y las agallas se les pone cartón para dejarlas totalmente estiradas (así queda más vistoso).Le colocamos los nuevos ojos y después con pinturas plásticas y ayudándonos de las fotos tomadas en un principio, pintamos el pez con mucho cuidado de dejarlo con su colorido original. Pasado un mes se puede fijara la superficie que elijamos para dejarlo expuesto. A estas alturas, la mezcla que hicimos con serrín, dextrina y escayola está tan dura que podríamos incluso taladrar para fijar el pez a la superficie escogida. Cuidando siempre el entorno de su hábitat, la naturalización está acabada.

CRANEOS Y COLMILLOS


Muchas veces, los taxidermistas reciben el encargo de preparar un craneo como trofeo. Para ello, lo primero que se debe hacer es limpiarlo de toda la carne pues normalmente viene toda la cabeza o sin la piel pero con carne. Para realizar el encargo coceremos la cabeza y cuando la carne esté blanda se descarna dejando la parte oseacompletamente limpia de restos organicos.

A continuación viene el blanqueo que lo conseguiremos mientras el hueso esté caliente, regandolo con agua oxigenada. Es muy importante eliminar también toda la grasa que haya podido quedar porque de no hacerlo así el hueso amarillearía y con el paso del tiempo se quedaría muy feo. Una vez que el craneo está blanqueado se seca muy bien y se procede a su lijado. Esta operación es muy meticulosa y se lleva a cabo pasando de lijas gruesas a lijas más finas. El lijado debe ser muy bueno porque cuanto mejor sea la calidad de este, mejor será luego el pulido de la pieza. Este es el siguiente paso y se realiza con pastas y gratas (rodillos de trapo) de pulir. Después de pulido lo abrillantaremos con algodón y procederemos a su posterior montaje que podrá ser "de frontal" (se corta el caneo en su base) o "de craneo"(se pone el craneo entero).

Para trabajar los colmillos se deben separar de la cabeza con lo cual debemos poner la propia cabeza a cocer para después extraerlo cortando por la mandíbulas y tirando de el, empujando en sentido contrario a su forma normal de crecimiento. Otra manera es la "maceración" que consiste en meter la cabeza en agua esperando su descomposición y tirando de el sale el colmillo, pero esta manera es más lenta, costosa y huele mal. Después de limpiar los colmillos y de secarlos muy bien , se rellenan para evitar que al dilatar o contraer, estos se pudieran rajar o saliesen posibles aberturas. Aquí entran en juego los "casquillos" que son abrazaderas que se colocan a lo largo del cuerno, dejando espacio entre ellos y sirven también para que no se abra (si no se ponen, el colmillo duraría poco) pudiendo ser estos de alpaca y plata (la soldadura en estos dos casos se realizaría con plata), o de oro (con lo cual la soldadura se realizaría con oro).

Tanto en el caso de los colmillos como en el de los craneos, para su presentación se colocan en una tabla preparada anteriormente, y se suele insertar una inscripción con la fecha de su caza.