Por cierto, desgraciadamente
hay muchos profesionales (que únicamente movidos por interés
económico o el descuido) presumen de ser artistas de un sueño,
cuando la realidad es que se aprovechan de las ansias y emociones
del cazador que, en la mayoría de las ocasiones se convierten
en presa de unas ideas sin tener en cuenta la recreación del
momento sufrido y vivido por el verdadero protagonista de un amargo
final. No cuidar los detalles más pequeños, y el entorno
de la especie distinguen al maestro del oportunista.
MAMÍFEROS
Hablaremos en
su tratamiento de varios animales porque cada uno es un mundo y aunque
tienen muchas cosas en común, también tienen muchas
distintas.
En muchas ocasiones,
el propio taxidermista se ve obligado a acudir a cacerías para
conseguir un trabajo. Nosotros vamos a suponer que alguien esta interesado
en disecar un animal que ha cazado por afición o cualquier
otra causa.
EL
DESUELLO
Lo primero es
quitar la piel del animal. Para realizar esta función deberemos
prestar atención a los cortes que hagamos intentando siempre
que no se noten las costuras una vez finalizado el trabajo. Para ello
deberemos saber la posición final que el dueño de la
pieza quiera que ocupe (mirando a un lado, a otro, con aspecto de
correr, con el animal tumbado, etc...) siempre hay lados por donde
cortar y que a posteriori no se pueda descubrir por lo menos a primera
vista los lugares donde hallamos hecho las incisiones que han de ser
siempre las justas y necesarias.
EL
CUERPO
Una vez finalizado
el desolle nos encontramos con el cuerpo del animal, el cual, dependiendo
de la especie que sea, podremos aprovecharla para deleitarnos con
la gastronomía, no usarlo para nada y deshacernos de él
o bien por otro lado utilizarlo para la creación de un cuerpo
artificial con la misma anatomía que el original. Hoy en día,
disponemos de varias formas de realizar un cuerpo base para nuestra
naturalización (Hay que resaltar que fue a principios de siglo
con la aparición de la dermoplastia cuando se comienzan a cambiar
las esculturas hechas de madera a las que les cosían la piel
después de modelarlas con escayola, por otras estructuras mas
ligeras y flexibles compuestas por alambres, varillas y mallas metálicas).
Dependiendo
del tamaño del animal en cuestión, se utilizaran materiales
distintos. Al necesitar el nuestro de una cierta consistencia usaremos
materiales de "última generación" en este
campo como la fibra de vidrio y el poliéster expansivo (para
crear el cuerpo base) y la arcilla y las siliconas para modelar. Aunque
podemos utilizar la escayola como molde para confeccionarnos un cuerpo
de poliespan, también tenemos la posibilidad de comprarlo hecho,
pero con el inconveniente de que al ser medidas estándar lo
que nos venden, nunca quedará igual que si tomamos el molde
del original.
EL
CURTIDO
Mientras creábamos
o adquiríamos el nuevo cuerpo, hemos limpiado y eliminado de
la piel toda materia orgánica que haya quedado.
De
no ser así, estos pequeños trozos de materia darían
lugar a arrugas una vez secada la piel, o bien podría ocurrir
que de no haberla tratado correctamente, se produciese la putrefacción
de la misma con lo cual el animal olería y sería cuestión
de tiempo su deterioro. En el curtido de la piel nos aseguramos también
que quede totalmente limpia. Para conseguir todo esto se utilizan
materiales como la cal, la sal, y además en muchas ocasiones
jabones o champús para extremar la limpieza. Una vez curtida
la piel y después de un correcto secado pasamos al siguiente
punto.
EL
ACABADO
Ahora tenemos
3 partes: La piel, el nuevo cuerpo y el cráneo que hemos apartado
y limpiado para su utilización. Cuando alguien se enorgullece
de haber cazado un gran animal y lo naturaliza, es sin duda para recrearse
de su hazaña. Si por ejemplo hablamos de un ciervo, al igual
que con todos los animales su piel se puede estirar y parecer mas
grande de lo que realmente es (Como todos sabemos la piel esta compuesta
en gran parte de agua) pero no sus cuernos que siempre tendrán
el mismo tamaño, (de aquí la importancia de quitar la
piel muy bien) por tanto deberán estar en consonancia una parte
con la otra. El tamaño real del ciervo lo Darhan por tanto
los cuernos, pues si son grandes mas poderoso sería el animal
y Serra esta la única forma posible de conocer el autentico
tamaño del cérvido. Se puede colocar el cráneo
totalmente o por el contrario solo el frontal como base de la cual
parten los cuernos.
Si hablásemos
por ejemplo de un felino, al no disponer de cuernos y tener el mismo
problema con el estiramiento de la piel, es el cráneo el que
determina su tamaño por tanto si además del animal naturalizado
queremos conservar la prueba de que es nuestro y que sus dimensiones
son auténticas deberemos dejar fuera el cráneo y mantenerlo
fuera con su correspondiente tratamiento. De huesos y cráneos
ya hablaremos en otro apartado. El C.I.C. (Consejo Internacional de
Caza) se rige por los cráneos o cuernos (como prueba) de animales
como lobos, osos, felinos, cocodrilos, cérvidos, etc... para
validar su autenticidad y tamaños delos mismos.
En este momento,
vestimos al molde con la piel que previamente hemos tratado debiendo
de acentuar (modelando con arcillas) los músculos del animal
y siempre teniendo en cuenta su posición final, (de aquí
el gran conocimiento que ha de tener el profesional de escultura y
de la fauna pues las variadas especies tienen músculos y formas
distintas) y sobre todo, tendrá que modelar (como si de una
obra de arte se tratase) los rasgos faciales como pómulos,
cejas, etc... dependiendo de la imagen que se quiera dar (tranquila,
agresiva, inquieta, etc...) y de la posición que represente
(bebiendo, bostezando, comiendo, observando etc...). Luego hay partes
de la boca como por ejemplo los dientes, colmillos y muelas que se
pueden poner originales o una reproducción exacta en tamaño
pues normalmente, los animales maduros suelen tenerlos en malas condiciones.
Las lenguas se pueden poner postizas al igual que los ojos que se
pueden adquirir pintados o sin pintar, aunque no hay nada mejor que
comprar un ojo pintado y secado al horno (los producidos en Alemania
son de una magnífica calidad) para dar una verdadera y concreta
expresión y sensación de vida.
Por ultimo nos
queda crear el hábitat y entorno. Deberemos siempre cuidar
el entorno del animal tratado con sus tipos de rocas, el tipo de vegetación,
etc... y por supuesto la época del año que se quiera
representar. Esta parte es complicada en cuanto a que se requieren
muchos conocimientos por parte del autor de la obra, así como
el color de la propia vegetación y el aspecto de seco o húmedo
es esencial para culminar una obra de arte. Si un felino se representa
comiendo un cérvido, tendremos que simular la presa despedazada
con sus tripas o huesos que correspondan al lugar a devorar o cuanto
menos las marcas dejadas por el agresor al dar caza a su presa. Son
tantos los ejemplos de representaciones y tantas las posibilidades
que lo mejor es dejarlas al ilustramiento y conocimiento del creador.
AVES
Con las aves no
sólo hay que tener mucho cuidado al trabajar con ellas. También
antes de
empezar
con estas hay que tratarlas con sumo atención pues al tener
plumas y no ser de constitución tan fuerte como los mamíferos,
corremos el peligro de causarles daños irreparables. Es importante
que cuando las transportamos, no las llevemos colgadas del cuello
(mejor hacia abajo en un cucurucho de papel) y más aún
que nuestro acompañante canino no haya podido jugar con ellas
ni recrearse con ellas al cogerlas y traérnoslas.
Lo mejor para
realizar una buena disecación es que el ejemplar sea adulto
pues así será más fácil trabajar con el
porque estará más hecho de cuerpo y plumaje.
EL
DESUELLO
Si al hablar de
los mamíferos había que tener cuidado al quitar la piel,
aquí tendremos que prestar una atención mucho mayor
porque la piel del ave al ser más fina, es muchísimo
más fácil que tiremos un poquito y sin darnos cuenta
hayamos alargado la piel más de lo que nos podemos imaginar
y al no retornar esta a su tamaño original, seguramente tengamos
serios problemas ante la descompensación que hayamos podido
crear.
Para comenzar
con el desolle, hacemos una incisión por delante desde el ano
hasta el empiece del cuello. Seguidamente separamos la piel para acceder
a las articulaciones que unen los muslos con el cuerpo. Prestando
especial cuidado a los cortes para desprender las alas, sacamos el
cuerpo de la piel y esta se queda únicamente con el cráneo,
los huesos de las alas, las patas con sus huesos y el cuello. El cráneo
saldrá tirando de el cuello, pero hay especies como los patos
que tienen la cabeza bastante más grande que el cuello y la
única opción de extraer el cráneo es hacer un
corte en la piel, detrás de la cabeza y sacarlo por arriba.
También es muy importante cuidar los cortes sobre todo cerca
de la cola para evitar que los cañamones de las plumas queden
sin sujeción. Llegado este momento, corto el cuello y lo dejo
preparado para dejarlo en su lugar.
EL
CUERPO
Procedemos a limpiar
el cráneo y rellenarlo de arcilla para después dejarlo
en su ubicación original. Para crear el cuerpo de nuestro ave,
cogeremos viruta de madera y la moldearemos al estilo y semejanza
del tamaño del cuerpo original. Esto se conseguirá uniendo
viruta y atándola con hilo; realizando este procedimiento varias
veces mientras damos forma conseguiremos que el cuerpo artificial
sea de la misma forma y volumen del autentico. En este momento podemos
deshacernos del original y pasamos a vestir el artificial con la piel
que
hemos curtido (aunque el tratamiento de esta se vea después).
Después alambramos las alas y las patas y lo mismo hacemos
en la cola y en la cabeza. Esta última claro está, atravesará
el cuello postizo que hemos creado y continuará hasta salir
por la parte superior de la cabeza. De esta manera nos servirá
para ponerle la cabeza en la posición que deseemos sin tocarla
y cuando hayamos acabado , cortaremos el alambre y disimularemos el
pequeño orificio que hayamos creado. En este momento, podemos
decir es que hemos fabricado un esqueleto de alambre que dacha la
consistencia y firmeza que necesitemos. A partir de aquí comenzamos
a coser el ave, y una vez que hayamos acabado, por los orificios que
nos dejan las cuencas de los ojos y la boca, modelamos y acentuamos
rasgos faciales con arcilla para finalmente cuidar su aspecto con
unos ojos de cristal de la máxima calidad (es esencial) y del
mismo color y tamaño que los originales.
EL
CURTIDO
Volvemos a limpiar
toda la materia orgánica que haya podido quedar en la piel.
Al ser la piel (como hemos mencionado antes) tan fina, mucho más
meticulosos hemos de ser con dicha limpieza y su tratamiento. Sobre
todo y muy importantísimo es eliminar absolutamente toda la
grasa que esta pueda tener. La piel la trataremos de una manera similar
a la de los mamíferos.
EL
ACABADO
Sin duda alguna,
aquí comienza la segunda parte del trabajo. Es la parte más
laboriosa, lenta y de la que requiere gran paciencia porque no se
nos hará muy difícil imaginar el trato que ha sufrido
la piel y sobre todo las plumas desde que pertenecían a un
ser vivo hasta este instante. El impacto del tiro, el transporte,
el desolle, su lavado, curtido etc... hacen que aquí empiece
la labor del verdadero artista pues sin duda casi siempre se ve obligado
a recolocar una tras otra todas las plumas que posea el animal, y
no se trata de amontonarlas sino de situarlas en su ubicación
original para que conserve la línea intacta que el ave conservaba
en vida.
Tan importante
como lo anterior es rodear al ave de su entorno una vez que hemos
acabado con ella. Muchas veces nos encontramos codornices o faisanes
disecados sobrepuestos en corchos o tablas como si fuese su ambiente
natural. No conozco a nadie que las haya visto en tales lugares ni
creo que otras especies como las rapaces conozcan la existencia del
corcho. Por tanto se rompe toda la estética del animal cuando
lo vemos en tales atriles. Aquí volvemos a recordar que los
conocimientos de naturaleza, flora y fauna del taxidermista deben
ser excepcionales pues en las aves, se ha de saber (sobre todo de
las migratorias) el terreno que estas tienden a ocupar, así
como la vegetación existente en su entorno y sus costumbres
sociales influenciadas por cada época del año. Para
crear el hábitat natural del ejemplar en cuestión, nada
mejor que molestarse en hacer una vitrina donde podamos adecuar el
ambiente idóneo a la espacie y así también conservarla
en óptimas condiciones durante mucho mas tiempo habiéndola
aislado de ambientes nocivos que pudieran dañarla pues el polvo
y la suciedad son fatales para mantener el buen estado y conservación
de las plumas.
Por tanto es solo
cuestión de imaginación y conocimientos del autor el
situar una perdiz mirando un hormiguero eligiendo su presa (habría
que simular hasta las hormigas) o situarla en un trozo de monte o
en cualquier otro lugar que siempre siendo real, el ave suela estar.
REPTILES
Antes de comenzar
con el animal, debemos sacarle una foto con transparencias de color
(son las más fieles al colorido) porque después de trabajar
con él, es posible que el color haya desaparecido y nos conviene
tener un recuerdo de este y de sus ojos.
Muchas veces debemos
preparar un animal venenoso y para ello lo primero
que debemos hacer es eliminar el veneno. Es importante vaciar las
bolsas del maxilar superior por encima y detrás de los ojos
(cuando proceda como en los ofidios) otras especies tienen el veneno
en los depósitos glandulares . En cualquier caso, después
de extraerlos es necesario aplicar un chorro de agua para eliminar
los restos del veneno que hayan podido quedar.
EL
DESOLLE
Para este primer
paso cogemos al animal y lo situamos en una mesa boca arriba. Hacemos
una incisión por el abdomen y separo la piel hacia ambos lados
del corte. después meto los dedos y desenfundo el cuerpo dejando
las patas con los huesos. La separación de la cabeza la realizo
por la articulación occipitoatloidea. Quitamos la carne de
la cola, de dentro de la piel (lo que haya quedado) y de la cabeza.
Al quitar el cuerpo se le va el color, de ahí la importancia
de la foto. En las patas es necesario al desenfundarlas y limpiar
los huesos de carne, aplicar bórax en huesos y piel (por el
interior) para mantener humedad.
LA
CABEZA
Debemos quitar
toda la carne por la parte de atrás. Vaciamos la cavidad craneana
por el orificio occipital limpiándole siempre de toda materia
orgánica (es esencial para que no produzca olor ni se descomponga
después de haberlo acabado) y extraigo los ojos y la lengua
con mucho cuidado sin dañar los dientes. En los ofidios es
importante la aplicación de bórax sobre la piel por
el lado de la carne para mantener la humedad y que sea después
más fácil separar la membrana que une la piel.
Una vez que hayamos
desollado el cuerpo curtimos la piel y si fuese necesario (porque
tuviese escamas) descamamos la piel.
EL
MONTAJE
Dependiendo del
profesional, el cuerpo se confecciona de serrín (como en las
aves) o con arcilla. Si pensamos en una serpiente, cogeremos un alambre
y aplicándole pegamento
enrollaremos
hilo para que sea consistente. En un lagarto, meto dos alambres por
la base de las patas delanteras hasta que salgan por el húmero,
y de la misma forma actúo por las patas traseras hasta que
los alambres les salgan por el fémur. También meto otro
alambre por todo lo largo del cuerpo encajando la cabeza por un lado
y hasta la cola por el otro. Una vez acabado esto, creamos un cuerpo
de serrín (como el de las aves) y nos disponemos a coser. Otra
manera de hacerlo (quizás más fácil pero no por
ello pero) es una vez totalmente limpia la piel y la cabeza, meter
arcilla en el interior hasta que le salga por las cavidades de los
ojos, boca etc... y cuando lo tengamos bien cubierto lo cosemos. Eliminamos
toda la arcilla que nos sobre y le ponemos postizos los ojos, lengua,
etc... (siempre de la mejor calidad y a imagen y semejanza de los
originales.
EL
ACABADO
Para acabar, con
aerógrafo y pintura plástica daremos el color que desapareció,
dándole su aspecto original y como siempre dotándole
de su entorno y de su flora correspondiente al hábitat que
este ocupa, podremos mantenerlo en una urna tal y como apreciamos
en las siguientes imágenes.
PECES
Mucho más
importante que en los reptiles es empezar tomando una foto del pez,
pues este muchas veces presenta más diversidad de colorido
y sin una buena foto no sabremos bien acabarlo en base al original.
Las fotos las haremos con transparencias de color y prestaremos atención
especial a que se vean todas las aletas. Esto es conveniente hacerlo
inmediatamente después de sacar el pez del agua.
DISECCIÓN
DE LA PIEL
Lo
primero y muy importante es utilizar una mesa y sobre ella una base
de mármol o vidrio (al no ser una superficie poco porosa mantiene
el agua y la humedad) para que no se pegue el pez y se despeguen las
escamas. Hacemos un corte con un bisturí sobre el peor lado
y lo efectuamos desde las agallas hasta la aleta caudal (sin llegar
a ella) y después separamos la piel lo que podamos. Para separar
la aleta caudal con la piel, cortamos en esta por el interior. Hacemos
lo mismo en el resto de las aletas (dorsales y centrales) prestando
mucha atención en no cortar estas pues se produciría
una situación muy difícil de reparar. Por último
limpiamos la piel.
DESCARNAR
LA CABEZA
Comenzamos por
detrás con unas tijeras y unas pinzas (para ir separando tejidos)
para ir descarnando la cabeza. El cerebro se descompone muy rápido
y es difícil de quitar porque es muy pequeño y está
escondido. Tenemos que asegurarnos bien de que eliminamos todo el
cerebro que se encuentra detrás de los ojos o siguiendo las
vértebras al final de estas (junto a la que articula los cóndilos
occipitales). El mejor lado para sacarlo es el orificio occipital.
Los lados de la cara los descarnaremos por el interior de los ojos
y la boca y cuando acabemos aplicamos bórax e introducimos
unas bolitas de papel para no deformar la cara.
COSIDO
DE PIEL
Para esta operación
deberemos coser la región caudal acabando por las agallas y
la forma invariable de acometer esto es siempre ir cosiendo de dentro
afuera de la piel.
MONTAJE
Tenemos dos opciones
que son llenar un guante de plástico de agua y así
tendremos
un cuerpo postizo moldeable o bien (la que creo más correcta)
rellenar de una pasta compuesta por serrín mezclado con dextrina
y escayola. Esta pasta debe estar muy bien prensada y es fácilmente
moldeable. La cabeza se empasta con escayola y se le echan unas gotas
de limón para que esta otra pasta tarde más en fraguar
y nos dará tiempo a moldear. En la cuencas de los ojos ponemos
arcilla para luego colocar los ojos.
EL
ACABADO
El pez lo lavamos
para eliminar todos los restos de bórax y después, las
aletas y las agallas se les pone cartón para dejarlas totalmente
estiradas (así queda más vistoso).Le colocamos los nuevos
ojos y después con pinturas plásticas y ayudándonos
de las fotos tomadas en un principio, pintamos el pez con mucho cuidado
de dejarlo con su colorido original. Pasado un mes se puede fijara
la superficie que elijamos para dejarlo expuesto. A estas alturas,
la mezcla que hicimos con serrín, dextrina y escayola está
tan dura que podríamos incluso taladrar para fijar el pez a
la superficie escogida. Cuidando siempre el entorno de su hábitat,
la naturalización está acabada.
CRANEOS
Y COLMILLOS
Muchas veces, los taxidermistas reciben el encargo de preparar un
craneo como trofeo. Para ello, lo primero que se debe hacer es limpiarlo
de toda la carne pues normalmente viene toda la cabeza o sin la piel
pero con carne. Para realizar el encargo coceremos la cabeza y cuando
la carne esté blanda se descarna dejando la parte oseacompletamente
limpia de restos organicos.
A continuación
viene el blanqueo que lo conseguiremos mientras el hueso esté
caliente, regandolo con agua oxigenada. Es muy importante eliminar
también toda la grasa que haya podido quedar porque de no hacerlo
así el hueso amarillearía y con el paso del tiempo se
quedaría muy feo. Una vez que el craneo está blanqueado
se seca muy bien y se procede a su lijado. Esta operación es
muy meticulosa y se lleva a cabo pasando de lijas gruesas a lijas
más finas. El lijado debe ser muy bueno porque cuanto mejor
sea la calidad de este, mejor será luego el pulido de la pieza.
Este es el siguiente paso y se realiza con pastas y gratas (rodillos
de trapo) de pulir. Después de pulido lo abrillantaremos con
algodón y procederemos a su posterior montaje que podrá
ser "de frontal" (se corta el caneo en su base) o "de
craneo"(se pone el craneo entero).

Para
trabajar los colmillos se deben separar de la cabeza con lo cual debemos
poner la propia cabeza a cocer para después extraerlo cortando
por la mandíbulas y tirando de el, empujando en sentido contrario
a su forma normal de crecimiento. Otra manera es la "maceración"
que consiste en meter la cabeza en agua esperando su descomposición
y tirando de el sale el colmillo, pero esta manera es más lenta,
costosa y huele mal. Después de limpiar los colmillos y de
secarlos muy bien , se rellenan para evitar que al dilatar o contraer,
estos se pudieran rajar o saliesen posibles aberturas. Aquí
entran en juego los "casquillos" que son abrazaderas que
se colocan a lo largo del cuerno, dejando espacio entre ellos y sirven
también para que no se abra (si no se ponen, el colmillo duraría
poco) pudiendo ser estos de alpaca y plata (la soldadura en estos
dos casos se realizaría con plata), o de oro (con lo cual la
soldadura se realizaría con oro).
Tanto en el caso
de los colmillos como en el de los craneos, para su presentación
se colocan en una tabla preparada anteriormente, y se suele insertar
una inscripción con la fecha de su caza.