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¿ENERGIA?,
sí. Pero, ¿QUE ESTAMOS DISPUESTOS A PERDER?
Queremos
desde irdecaza.com hacer una reflexión acerca de un tema que
nos ha llamado bastante la atención. En anteriores semanas,
mientras podíamos disfrutar de la presencia, en su estado más
puro, de la vida de buitres comunes en territorio burgalés,
para posteriormente hacer llegar a nuestros lectores un reportaje
sobre estas extraordinarias aves, nos topamos con una imagen que nos
pareció poco menos que dantesca y preferimos anteponer esta
información.
Como
es de todos los adeptos conocido, existe una buitrera en el Páramo
de Masa, dentro deltermino de Poza de la Sal (Burgos), en homenaje
al gran amante de estos animales, D. Felix Rodríguez de la
Fuente, donde es usual la presencia de buitres comunes.Y cual es nuestra
sorpresa cuando a cien metros de este lugar se sitúa un parque
eólico, que hasta donde nos alcanza la vista, hemos podido
contar una treintena de estos "molinos de viento" exponiendo
así a un peligro a los animales que lleguen a las inmediaciones.
Así mismo, en Villarcayo, contemplamos una manada de buitres,
la cual, estaba compuesta aproximadamente entre 60 y 80 ejemplares,
y del mismo modo, a unos cien metros se alzaba otro parque eólico
constando "a primera vista" de unos cincuenta aerogeneradores,
siendo estos sobrevolados por los buitres a una distancia tan escasa
que cualquier fallo del animal puede suponer un desenlace fatal para
su vida.
Al
día de hoy las solicitudes de proyectos para parques eólicos
es espectacular. Superando claramente los 75.000 MW, cuando la potencia
total en el sistema eléctrico peninsular está en torno
a los 52.000 MW. Es decir, lo que se extrae, es un 150% de energía
eólica que la instalada.
No
debemos ignorar que la energía eólica tiene menos impacto
ambiental que la totalidad de las demás fuentes renovables
como la biomasa o la fotovoltaica, produciendo estas ultimas un mayor
impacto.
Pero recordemos que en Burgos, a tres años vista, hemos encontrado
instaladas seis plantas ubicadas al Norte de la provincia llegando
a un total de 103 aerogeneradores.
Dos
parques eólicos se sitúan en la Merindad de Valdivieso
y cuatro mas en; Los Altos, Valle de Manzanedo, Valle de Sedano y Valle
de Losa.
No siendo suficiente la construcción de los parques anteriormente
mencionados, añadimos la realización de cuatro en Poza
de la Sal, (mencionados dos de ellos anteriormente) y uno en Sargentes
de la Lora, sumando la ampliación de otros tres. El conjunto
de estos nuevos proyectos albergan una totalidad de 154 aerogeneradores.También
hemos podido averiguar que La Junta de Castilla y León posee
80 solicitudes, y siete ya ha obtenido el visto bueno para comenzar
su construcción, por lo que debemos esperar que se localicen
en lugares colindantes.
Pero para que nuestros lectores puedan comprobar que nuestro comentario
no se centra en estos dos parques, de los que hemos sido testigos de
su construcción, vamos mas allá, puesto que la Corporación
Eólica Cesa, esta gestionando cuatro parques en Burgos (Peña
Alta, El Cerro, El Canto y La Torada), y va ampliar las plantas eólicas
burgalesas.
Las inversiones de esta empresa, suman casi 18.000 millones de pesetas.
Por
todo ello, y a modo de resumen, dejamos constancia de nuestro total
acuerdo en la obtención de energía con el menor impacto
ambiental posible, pero queremos hacer un sincero llamamiento desde
nuestra organización a todas las administraciones autonómicas
de la necesaria realización de planes de ordenación
eólica para determinar cartograficamente las zonas, que por
sus valores naturales, como: la fauna, flora, cultura o paisajística,
puedan sufrir las consecuencias de estas implantaciones. Porque, para
conseguir energía sin dañar al medio ambiente, ¿cuánto
estamos dispuestos a perder de él?
Helena
L. 
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